sábado, 19 de junio de 2010

Todos somos Andy


Al fin llegó. Luego de 11 de años de espera, ayer jueves se estrenó Toy Story 3. Hoy tuve el enorme placer de ir a verla y solo puedo decir que estoy maravillado con lo que ha logrado Pixar. Esta gente sabe lo que hace. No se subieron a la ola exitista que generó la segunda parte. Se tomaron mucho tiempo para elaborar la historia, el guion (según leí se descartaron varias ideas a lo largo de los 4 años que llevo la producción) y dar un cierre digno a esta hermosa saga. Visualmente es interesante la fusión entre lo clásico y lo moderno. Toy Story 3 sabiamente conserva el estilo que tenia allá en 1995 pero aggiornado, los colores son más nítidos, más vivos y esto se nota mucho, un claro ejemplo es el detalle magnifico del brillo en la oscuridad del traje de Buzz, algo que se podía notar en los relanzamientos de la primera y la segunda meses atrás. Por sutilezas como esas, Pixar lleva la posta. El aspecto del 3D es de lo más interesante. Se nota que esta película fue pensada para la tercera dimensión y desarrollada para esto, por lo que en las escenas de acción uno queda fascinado con los planos y los movimientos de las “cámaras”. Las escenas finales son espectaculares, te dejan asombrado. Pero lejos está este recurso de ser el protagonista del film. Lo importante acá va por otro lado.

La historia como siempre esta cuidadosamente elaborada. De la forma en la que se planteo, me toca muy de cerca.
No puedo evitar sentirme identificado con Andy, ya crecido, camino a la universidad y con una nostalgia por el pasado, con la infancia viva por dentro.

Aquí una breve sinopsis tomada de
CinesArgentinos.com:
Andy se está preparando para ir a la universidad, así que Buzz, Woody y el resto de sus fieles juguetes sienten preocupación sobre su incierto futuro. Sus aventuras conducirán esta vez a los juguetes a encontrarse con nuevos niñitos ¡que no verán la hora de poner sus pegajosos dedos sobre ellos! El pandemónium sobreviene cuando ellos tratan de mantenerse unidos, asegurándose de que “ ningún juguete se quede atrás".

No voy a contar mucho más de la película, en parte porque probablemente nadie lea esto y por otro lado quiero que disfruten plenamente las sorpresas de esta maravillosa historia. Solo voy a agregar que por el momento este estreno fue lo mejor que vi en el cine en este año. Solo tengo palabras de agradecimiento hacia Pixar y toda la gente detrás de esta trilogía. Gracias por todos estos años de magia. Gracias por las alegrías en la infancia. Y hoy que este final me encuentra con 20 años, bastante crecido ya, puedo ver la historia de otra forma, con todo lo que hay detrás. El que diga que es una “película para chicos” no entendió nada. Esto es mucho más. Trasciende edades, generaciones. Los que, como yo, fueron maravillados por la primera película cuando eran pequeños, sabrán a lo que me refiero. Hoy gracias a Pixar, todos somos Andy.


Datos:

- La dirección corrió a cargo de Lee Unkrich. Es su debut en esta área, sin embargo ha colaborado durante años en producciones de Pixar como Monster’s Inc., Buscando a Nemo e incluso Toy Story 2.

- Como es costumbre de Pixar, hay un corto muy original antes de la película. Una idea muy simpática con un mensaje interesante por detrás. Pixar hace de ir al cine toda una experiencia.

PD: Como habrán notado, los últimos dos posteos son del mismo día y se refieren a eventos que sucedieron en fechas diferentes. Esta "Segunda Parte" iba a salir vía WordPress, pero la verdad que me resulto bastante engorroso y me decidí por volver a Blogspot y mudé los únicos posteos que hice de forma manual por decirlo de alguna forma. Por eso el detalle de las fechas. Nada relevante, como el resto de este coso.




God natt.


Gracias, puto lindo!

Hoy, 17 de Junio de 2010, se cumplió un año de la muerte de Fernando Peña. Es difícil de explicar en palabras lo que este genio hizo en la radio. Los adjetivos que utilice para describirlo son insuficientes. Lamentablemente solo pude conocerlo (de esa forma muy particular de conocer a alguien que permite la radio) durante un año y medio aproximadamente. Y debo reconocer que durante bastante más tiempo que el que me gusta admitir, fui engañado por este loco. Durante mucho tiempo pensé que alguien lo secundaba a la hora de hacer esos números mágicos con Dick Alfredo, Milagros Lopez, Sabino, Porelorti, La Mega y todo ese abanico de personalidades que día a día participaban en El Parquímetro. Imaginen mi sorpresa al descubrir que era una sola mente el núcleo de todos estos personajes. Me costó mucho asimilar que un solo tipo, Fer, armaba charlas, discusiones, peleas entre los diversos personajes que él representaba. Y a partir de ahí estuve completamente convencido. Este tipo es único. Es un maldito genio.

Esa sensación de que todas las mañanas era testigo de un acto tan esquizofrénico, tan brillante, tan único, era mágica. Más de una vez viajando en el colectivo a la mañana se me escapaba una carcajada que me convertía en el centro de atención de todos los pasajeros. Algunos incluso me han mirado con disgusto, con cara de “este no es lugar para reírse así”. Y un poco me gustaba esa sensación. Todos serios, callados, preocupados y de golpe una risa ridícula rompe el hielo. Un loco con auriculares que ríe solo. Pobres de aquellos que nunca tuvieron la suerte de reírse con las locuras de Fernado Peña y de sus múltiples caras.

Hoy, 17 de Junio de 2010, se cumplió un año de la muerte de Fernando Peña. La gente de la Metro bautizó un estudio con su nombre y lo coronaron con esta placa. Realmente hoy me emocioné durante la lectura de las palabras grabadas en ella. Mientras tanto él, en algún lugar, se caga de risa de todos. Nosotros estamos tristes recordándolo. Él seguro sigue de fiesta.

¡Chau y gracias, puto lindo!


Las segundas partes siempre fueron peores.

Esperemos que este no sea el caso.

Este primer posteo no tiene demasiado contenido ni nada que se le parezca. Sirve como una mera presentación a este pequeño espacio que tal vez use, o tal vez no.

De todas formas, procedamos con la formalidad del caso. Mi nombre es Sergio (primera aclaración poco relevante), tengo 20 años y actualmente estudio abogacía en la UBA, mi única ocupación. No tengo trabajo ni nada parecido. De hecho jamás en mi corta vida trabajé y hay pocas chances de que vaya a hacerlo pronto (eso de esperar que a uno le toquen el timbre y le ofrezcan laburo resultó ser poco efectivo), por lo tanto poseo mucho tiempo libre, el cual consumo básicamente en Internet y en todo lo que tenga que ver con el cine y la tecnología, mis dos grandes… ¿pasiones? “Intereses” me parece que queda mejor.

En cualquier caso este espacio va a estar orientado a ese tipo de cosas, todavía no tengo muy en claro lo que pretendo con esto. En principio la idea sería volver a enchufarme un poco con la blogosfera, ese maravilloso no-lugar que ha sabido darme tantas alegrías y que por algún motivo u otro fui dejando. Ojo, mi participación siempre fue externa, desde el lugar del simple espectador, un mero testigo y un ocasional comentarista, un eventual acotador. Es cierto que hace algunos años intente ser protagonista, ponerme la camiseta e intentar jugar ese partido, pero mejor no les cuento como termino ese debut. Tema para otro día.

La cuestión es que aquí estoy otra vez, escupiendo al viento… ¡a ver qué pasa!
Sean bienvenidos a este humilde rincón de la web y desde ya les pido disculpas por tan poco. Que su estadía les sea lo más agradable posible (y sobre todo leve, muy leve).

God natt.